Gastronomía y restaurantes en Munich

Uno de los grandes atractivos de Munich está relacionado con su gastronomía. Quizá no sea la más sana, exquisita o elaborada del mundo, pero sí que es una de que con más facilidad asociamos a una región concreta. El tópico de la cerveza en grandes cantidades, el codillo y las salchichas es una realidad casi insalvable en el recinto de la Oktoberfest, así como en los restaurantes tradicionales vinculados con las cervecerías. En verano, también son comunes y populares los famosos “biergarten” (literalmente “jardín de cerveza”) que son terrazas de verano al aire libre en la calle o en los patios interiores de los edificios.

Sin embargo, no se puede pensar que las salchichas y el codillo es lo único que se puede comer en Munich. La ciudad cuenta con una buena variedad de restaurantes de comida internacional y pequeños cafés donde comer con tranquilidad en la parte central de la ciudad. El hecho de que Munich esté situada al sur de Alemania hace que la influencia de la no lejana Italia sea grande, por lo que destaca también el importante número de pequeños restaurantes italianos en el centro de la ciudad.

Comida en la Oktoberfest

La Oktoberfest es el gran evento gastronómico de Munich. Allí, la cerveza es protagonista principal y la comida su gran acompañante. Dentro de las doce carpas que la componen se sirven millones de litros de cerveza durante las dos semanas de duración (el record está en los 7 millones del año 2010), acompañadas de diferentes platos, casi todos ellos relacionados con la carne.

Las diferentes carpas sirven, cada una de ellas, una marca de cerveza determinada, sin posibilidad de elegir otras competidoras. Entre ellas están Spaten, Paulaner, Hofbrau, Lowenbrau, Hacker-Pschorr o Augustiner. Por tanto, a la hora de elegir la carpa o las carpas en las que entremos, habrá que tener también en cuenta qué marca de cerveza queremos consumir. La cerveza se sirve en las jarras tradicionales de un litro, las llamadas “mass” y es, de largo, la bebida más consumida, aunque también se pueden pedir vino, sekt (vino espumoso), refrescos o agua. Por lo general, la estancia dentro de las carpas es prolongada, por lo que es habitual consumir bebida en grandes cantidades.

Para acompañar la cerveza, lo más habitual es recurrir al pollo asado, que se sirve, por lo general, en mitades. También los distintos tipos de salchicha son muy demandados, tanto en caliente como en plato frío. El codillo de cerdo, el chuletón o el pescado son algo menos demandados, pero también se sirven.

Son también típicos de la Oktoberfest los pretzel, especie de tiras de pan salado en forma de corazón que se pueden comprar en toda la ciudad como snack, así como las galletas de jengibre, aunque estas son más un souvenir que un alimento. Por lo general, estas galletas tienen forma de corazón, se venden con algún mensaje escrito con azúcar sobre ellas y se suelen llevar al cuello como adorno.

Las grandes cervecerías y los biergarten

Fuera de la Oktoberfest, los máximos exponentes de este tipo de gastronomía tradicional son las grandes cervecerías de la ciudad. En muchas de ellas, la cervecería actual se ha expandido ocupando la parte que antes servía para la fabricación, hasta dejar el edificio completo convertido en un gran restaurante. El caso más claro y más habitual para la visita de los turistas es el grandioso y enorme edificio de la Hofbrauhaus, en el centro de la ciudad, pero no es el único. Por ejemplo, el Löwenbräukeller o la Paulaner Brauhaus son ejemplos de este tipo de evolución cervecera.

La bebida y la comida dentro de ellos no se diferencian mucho de las de lo que se puede encontrar en la Oktoberfest. La cerveza es la bebida reina y el pollo asado, el codillo y las salchichas son sus más frecuentes acompañantes. Además de en los restaurantes ligados con los fabricantes de cervezas tradicionales, este tipo de gastronomía se puede disfrutar en otros resturantes típicos como el céntrico Bratwurst Glöckl o Der Pschorr.

Otra costumbre gastronómica de Munich cuando llega el verano son los “biergarten”, literalmente, “jardín de cerveza”. Muchísimos cafés de Munich disponen de ella y están a pleno funcionamiento en la primavera y el verano, cuando el tiempo es agradable. La cerveza es la reina de estas terrazas, que suelen estar en plazas públicas o en los patios interiores de los bares. Dentro de los situados en la vía pública o en parques destacan dos: la que se ubica en el mercado al aire libre de Viktualienmarkt, en pleno centro de Munich, y la de la Torre China o Chinesischer Turm, en pleno Jardín Inglés. Ambas son opciones muy recomendables para comer en verano. Pero no sólo son para beber, sino que en ellas también se sirve comida.

Cafés y restaurantes internacionales en el centro

Las calles pequeñas de la parte más central de Munich cuentan con muchos pequeños cafés y restaurantes en los que comer bien por una cantidad razonable. Alrededor de Viktualienmarkt es habitual encontrarse más cervecerías típicas alemanas, pero la oferta de cafés y restaurantes es variada en todo el centro. Llama la atención, si acaso, la presencia de bastantes pizzerías y restaurantes italianos en el centro de la ciudad.

Los cafés son una de las mejores opciones para comer en Munich, si queremos evitar los tópicos de las grandes cervecerías. En invierno podremos encontrar platos de diversos estilos y disfrutarlos en la calidez de su interior y, en verano, podremos disfrutar de los tranquilos biergarten de muchos de ellos. De los más céntricos, destaca el Glockenspiel, en la misma Marienplatz. También son muy recomendados el Prinz Myshkin, en Hackenstrasse y el L&I en Lederstrasse, a un paso de la Hofbrauhaus. Para desayunos, podemos recomendar el Cafe Frischhut (también conocido como Schmalznudel por su especialidad en el bollo típico bávaro del mismo nombre) o buscar alguno de los cafés que ofrecen brunch, que se ha puesto de moda, sobre todo en las mañanas de los domingos.

Con respecto a los restaurantes italianos, nos gusta bastante la Pizzería Riva, en la calle Tal, o la Pizzeria Grano, en Sebastianplatz, bastante barata. Un poco más caro está el Vinaiolo, en Steinstrasse, algo más alejado del centro. Hay también una amplia variedad de restaurantes de cocina de todo el mundo, especialmente asiática, en el centro de la ciudad.

También en toda la zona que va de la Estación Central a Theresienwiese hay numerosas cervecerías tradicionales, restaurantes y cafés en los que disfrutar de mucha y variada comida. En la época de la Oktoberfest, dado que es el camino más frecuentado hasta el recinto festivo, suelen estar llenos, pero el resto del año son opciones bastante cómodas, tranquilas y agradables.